5,5

 

 

Título: Posada Jamaica (Jamaica Inn)
Año:
1939
Guión:
Sidney Gilliat, Joan Harrison y J.B. Priestley, basado en un relato de Daphne Du Maurier.
Producción:
Mayflower Pictures Corporation.
Reparto:
Charles Laughton, Maureen O'Hara, Leslie Banks, Emlyn Williams, Robert Newton.

Argumento

1819. Mary Yellen es una joven huérfana que busca cobijo en casa de sus tíos en la Posada Jamaica. Por desgracia acaba descubriendo que su tío es en realidad el jefe de una banda de piratas que se dedica a provocar los naufragios de los barcos que pasan por la costa para así matar a sus tripulantes y quedarse con su botín. Lejos de dejarse intimidar por ello ayuda a un joven bandido a quien el resto de la banda pretendían ahorcar y juntos intentarán desenmascarar al misterioso líder que les proporciona la información sobre la llegada de los navíos.


Comentario

Teniendo en cuenta que ésta es la última película de la etapa británica de Hitchcock y que antes de ella había realizado una de las grandes obras maestras de su carrera, más de uno nos preguntamos si este film era necesario. Y es que acabar su filmografía británica con Alarma en el Expreso habría quedado muy vistoso, vendría a ser acabar con la culminación de su estilo. Pero en lugar de eso Hitchcock terminó con una película menor y más atípica.
Pese a eso no hay que ser excesivamente duros con Posada Jamaica, pues aunque efectivamente es una obra menor tampoco llega a ser una de las peores (aunque la escritora Daphne Du Maurier quedó tan indignada que pidió que su nombre no apareciera en los créditos pese a que la historia original era suya). No es una mala película, pero tampoco aporta nada. De hecho cuando se embarcó en este proyecto Hitchcock ya había ultimado las negociaciones para emprender su debut en Hollywood, así que no deja de ser un pequeño divertimento (que luego no resultó excesivamente divertido para el propio director) con el que se mantuvo ocupado hasta que empezara a trabajar en Estados Unidos.

Para comenzar es bastante raro que Hitchcock se decantara por hacer una película históricamente ambientada en tiempos pasados ya que ése nunca ha sido su terreno. Las otras dos veces que recurriría a historias no contemporáneas son Valses de Viena (1933) y Atormentada (1949), y en ninguna de estas tres películas Hitchcock quedó satisfecho con el resultado final.


En el caso de Posada Jamaica se nota que el director inglés no se sentía agusto con esta historia de piratas (lo cual nos lleva a preguntarnos por qué se decidió a rodar esta película si no se veía obligado) e intenta llevarla a su terreno, es decir, el suspense. Sin embargo las escenas de suspense que encontraremos aquí son bastante vulgares sin nada que ver con lo que nos aportaba en obras anteriores, lo más hitchcockiano que encontraremos será el hecho de dar a conocer al espectador la identidad del jefe de la banda de piratas (Sir Pengaltan) para crear tensión cada vez que los protagonistas acuden a éste para pedirle ayuda.
A eso cabe añadirle que el guión hace poco para ayudar en el resultado final, y es que aunque ya sabemos de sobras que Hitchcock nunca buscaba crear películas 100% coherentes mientras funcionaran, aquí llama demasiado la atención que Sir Pengaltan maree tanto la perdiz pudiendo simplemente pegar un tiro al protagonista y olvidarse de sus problemas, es uno de los numerosos cabos sueltos que no acaban de estar pulidos.

Lo mejor de la película es el contraste entre la putrefacción de la Posada Jamaica y la elegante mansión del gobernador, y por supuesto Charles Laughton, que se come la película haciendo de Sir Pengaltan. Su personaje es un hombre loco y excesivo, papel que le permite acomodarse perfectamente para hacer una interpretación que se nota que disfruta porque le deja moverse a sus anchas y lucirse. De hecho la película parece casi un producto para su lucimiento y al parecer él mismo se encargó de que fuera así exigiendo que le dieran más protagonismo a su personaje. Su momento culminante llega cuando al final totalmente fuera de sí se sube al mástil del barco en que pensaba huir y grita: "¡¿Qué es lo qué queréis?! ¿Un espectáculo? ¡Lo tendréis! ¡Decidle al mundo entero que la Edad de Oro ha terminado!", para acto seguido suicidarse.
En cuanto al resto del reparto pasan sin pena ni gloria. La pareja protagonista no destaca especialmente (un olvidable Robert Newton y una correcta Maureen O'Hara antes de hacerse famosa), lo mismo que los peligrosos piratas o los dos tíos de la protagonista (pese a que el personaje del tío Joss tiene cierto momento de lucimiento cuando al final decide salvar a su sobrina aún a costa de ser asesinado por sus compañeros).

No hay mucho más que sacar de este film. Tan sólo añado que se me hace simpático el último plano con que acaba: después de que Sir Pengaltan se suicidara vemos a su sufrido criado que, de repente, comienza a oír en su cabeza a su amo llamándole a gritos (como ha estado haciendo a lo largo de toda la película), sin duda consecuencia de tantos años conviviendo con él.
En conclusión un film decente y anecdótico que pasa sin pena ni gloria.

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