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Título: Los Pájaros (The Birds)
Año:
1963
Guión:
Evan Hunter, basado en un relato de Daphne Du Maurier.
Producción:
Universal Pictures.
Reparto:
Tippi Hedren, Rod Taylor, Jessica Tandy, Veronica Cartwright.

Argumento

Melanie Daniels es una joven malcriada y acomodada que conoce a Mitch Brenner en una pajarería mientras él busca dos pájaros para su hermana pequeña. Melanie decide ir a llevarle los pájaros en persona a Bahía Bodega, un pueblo costero donde Mitch pasa los fines de semana con su hermana y su posesiva madre. Una vez ahí su filtreo con Mitch se verá interrumpido tanto por la madre de éste como por unos sorpresivos ataques de pájaros.

Comentario

Después del apabullante éxito de Psicosis, Hitchcock tuvo que afrontar el reto de superarse a sí mismo. Para ello se embarcó en un ambicioso proyecto realizando la película más cara de su carrera que además suponía tal desafío técnico que muy pocos se habrían atrevido a llevarla adelante.

El origen del film está en un breve relato de Daphne Du Maurier que el director conocía y se sugirió utilizar en algún capítulo de su serie de televisión. Lo que más le atraía de esa historia era que los pájaros que atacaban eran aves pequeñas y corrientes, y no por ejemplo buitres. Pero fue al leer una noticia sobre un ataque de pájaros que Hitchcock tuvo la idea de adaptarlo en una ambiciosa película.

A partir de aquí, Evan Hunter escribió una adaptación muy libre que empezaba como una screwball comedy y terminaba como una película de terror. El enfoque era bastante original y de hecho era una jugada muy similar a la que hizo en Psicosis cambiando el curso del relato a mitad de la película. En este caso la película empezaba bajo la típica premisa de batalla de sexos entre Melanie y Mitch y los pájaros no empezaban a atacar hasta bien comenzado el film (en Alarma en el Expreso ya había hecho algo similar 20 años atrás: la película empezaba como una comedia pura y dura, y acababa convirtiéndose en un film de suspense con espías).

El guión original partía de la idea de que llegaba a un pueblo una nueva maestra cuando, repentinamente, se producían unos ataques de pájaros y la gente del pueblo la culpaba a ella de ese suceso. De ese primer guión solo se mantuvo el personaje de la maestra y la pequeña referencia a esa idea en la escena de la cafetería en que una madre culpa a Melanie de los ataques de los pájaros. En fases posteriores, cuando el argumento ya era como el que conocemos, el personaje de la maestra sobrevivía hasta el final. Se encerraba con la familia y Melanie en su casa y era ella la que subía al desván y sufría el ataque final que les obliga a huir. Hitchcock pensó que eso implicaría quitar relevancia al personaje protagonista e hizo que la maestra muriera y fuera Melanie quien sufriera el último ataque.

 

Una idea de este tipo implicaba tener que utilizar un gran despliegue técnico, para ello se sirvieron de algunos efectos especiales que utilizaba Disney para algunas de sus películas de la época, especialmente para las numerosas escenas de sobreimpresiones (por ejemplo los pájaros atacando a los niños o cuando invaden la casa de los Brenner). Aparte de eso requería combinar pájaros mecánicos con otros adiestrados, lo cual hizo que el rodaje fuera especialmente duro para los actores. La que salió peor parada fue Tippi Hedren en la escena final en que los pájaros la atacan en el desván. Hitchcock siempre le aseguró que esa escena se haría con pájaros mecánicos, pero finalmente la única forma de que quedara bien era utilizar pájaros reales. Hedren estuvo varios días repitiendo la toma con los pájaros atados a ella con cordeles invisibles para que no pararan de caerle encima. En cierto momento uno de ellos estuvo a punto de arañarle el ojo y no pudo soportarlo más pidiendo que se detuviera el rodaje.

Pero a cambio, pese a lo duro que fue el rodaje para los implicados, el resultado final mantiene su vigencia aún hoy día. Aún cuando se notan los trucajes, el suspense y ese tono casi apocalíptico siguen intactos. Uno de los trucos que usó Hitchcock en las escenas con muchos pájaros fue combinar pájaros reales junto a otros mecánicos e incluso siluetas recortadas. Gracias al hecho de que el ojo humano tiende a fijarse en los objetos en movimiento, el director sabía que el público no lo notaría porque se fijaría únicamente en los pájaros que se movían.

Debido a que el film empieza con un estilo de pura comedia clásica, Hitchcock fue introduciendo de forma meticulosa pequeñas referencias al desastre que está por venir: una gaviota ataca a Melanie cuando vuelve de casa de Mitch, otra se golpea contra la puerta de casa de la maestra, cuando la cena en casa de la familia de Mitch termina éste ve varios cuervos reunidos, etc. La idea de Hitchcock era ir introduciendo estos elementos para que el espectador no se impacientara y tuviera la seguridad de que los ataques llegarían.
Un ejemplo de ello es la primera escena en casa de los Brenner, en que en un primer plano se ve a la madre hablando por teléfono con el hombre que le vendió el pienso mientras Melanie y Mitch conversan al fondo. Teóricamente, para el tipo de film que hemos visto hasta ahora (una comedia romántica), el punto de atención tendría que estar centrado en ellos dos para que viéramos como avanza su relación, pero Hitchcock en cambio solo nos deja oír un diálogo absolutamente intrascendente sobre unos pollos que se niegan a comer el pienso. En cierta forma está haciendo que este tema que va insinuándose "tape" la que parecía la principal historia.

Curiosamente, para ser un film de terror las relaciones de los personajes están sorprendentemente bien definidas: la madre posesiva, la joven rica y caprichosa, la maestra que ha renunciado a su amor y se conforma con vivir cerca de él... y en medio, Mitch. Lo positivo de trabajar tanto los personajes es que da más riqueza al film a medida que se vuelve más terrorífico: tanto la madre de Mitch como Melanie son mucho más vulnerables de lo que quieren dar a entender y se apoyan en Mitch en momentos de crisis.
Al principio de la película, el encuentro entre Lydia (la madre de Mitch) y Melanie augura un conflicto entre ambas, pero al final de la película todos abandonan la casa juntos, como una familia. De hecho una de las escenas que se cortaron de la película (que por cierto el guionista Evan Hunter consideraba fundamental) era el encuentro entre Mitch y Melanie el día después del primer ataque nocturno. Ambos empiezan hablando sobre el ataque de las aves y luego acaban abriéndose emocionalmente hasta besarse por primera vez. Era una escena que Hitchcock suprimió porque cortaba el ritmo pero que incidía en la idea de cómo el ataque de los pájaros conseguía unir a los humanos.

A menudo se han vinculado los ataques de pájaros con la relación entre Mitch y Melanie, como una forma de mostrar la violencia oculta que existe entre los diferentes personajes relacionados entre sí. Fuera ésta la intención de Hitchcock o no, es cierto que sus ataques aparecen vinculados con aspectos cruciales del progreso entre las relaciones de los protagonistas: el primer encuentro entre Melanie y Mitch en Bodega Bay va seguido inmediatamente del primer ataque de una gaviota, tras su primera discusión en el coche Mitch ve una serie de cuervos posados misteriosamente, cuando ella dice que acudirá finalmente a la fiesta una gaviota se estampa contra la puerta y en la misma fiesta de cumpleaños el ataque a los niños se produce después de que Mitch y Melanie se hayan reconciliado por fin.

Lo que sí que es más claro es el paralelismo entre los pájaros como animales enjaulados y las personas que acaban asumiendo ese papel (de hecho una de las primeras frases que le dice Mitch a la protagonista es "Vuelve a tu jaula, Melanie"). La pareja de agapornis en una comedia romántica como la que parece que estamos viendo al principio simbolizarían su relación amorosa, pero Hitchcock le da la vuelta a esa idea convirtiéndolos en un reflejo de lo que les sucederá a los humanos, que se acaban encerrando en su casa temerosos del ataque de los pájaros.

Las escenas que inciden en esa idea son sin duda de las mejores de la película. La primera es aquella en que Melanie se encierra en una cabina telefónica mientras los pájaros van estampándose contra el cristal, una escena que recuerda al famoso asesinato de la ducha en Psicosis por estar restringida a un espacio muy reducido donde la protagonista es atacada sin escapatoria. La segunda es durante el ataque de pájaros mientras todos están encerrados en su casa. Resulta una escena magnífica en que Hitchcock transmite la claustrofobia que sienten, especialmente obvia en Melanie, que se retuerce de miedo aún estando relativamente a salvo. Para esta escena el director se sirvió de un recurso típico del cine mudo: como los actores no sabían cómo iría progresando el ataque de pájaros al rodarse antes de tener el sonido de las aves, Hitchcock trajo a un hombre que debía ir tocando un tambor para marcar cómo iba evolucionando el ataque. Cuanto más intenso se suponía que era, tocaba más y más fuerte hasta que a los actores el ruido se les hacía casi insoportable.

De hecho, en lo que a suspense se refiere el film está poblado de otras escenas inolvidables como el ataque a la escuela (el momento en que los cuervos se van posando tras Melanie sin que ella lo sepa es una de las mejores definiciones gráficas que se han hecho sobre qué es el suspense) y a la gasolinera.

 

En este punto cabe hacer una mención especial al soberbio uso del sonido que hace Hitchcock. En gran parte del metraje el suspense viene fomentado por la forma como se administra el sonido de los pájaros (sus gritos y aleteos), algo que se nota claramente en la escena del ataque a la casa de los Brenner, donde prácticamente no se ven, solo se oyen. Para conseguir ese efecto Hitchcock distorsionó los sonidos de pájaros y los utilizó de forma muy calculada para crear más tensión. En realidad no hay ninguna banda sonora musical. Aunque originalmente se pensó en utilizar música electrónica, Hitchcock y Bernard Herrmann (su habitual compositor) decidieron utilizar un invento del músico Remi Gassmann para tratar los sonidos e incluso viajaron a Berlín expresamente para ello.

En estos fragmentos del libro de entrevistas de Truffaut explica la idea que perseguía en su tratamiento del sonido:

"Cuando termino el montaje de una película, dicto a una secretaria un verdadero guión de efectos sonoros. Contemplamos la película rollo a rollo y voy dictando sobre la marcha todo lo que deseo oír. Hasta esta película, siempre se trataba de sonidos naturales; pero ahora, gracias al sonido electrónico, no sólo debo indicar los sonidos que hay que conseguir sino describir minuciosamente su estilo y naturaleza. Por ejemplo, cuando Melanie, encerrada en la buhardilla, es atacada por los pájaros, teníamos muchos sonidos naturales, movimientos de alas, pero los estilizamos para conseguir una mayor intensidad. Era necesario lograr una ola amenazadora de vibraciones en vez de un sonido que tuviera un único nivel, con el fin de crear una variación en el interior del ruido, una asimilación del sonido desigual de las alas. Naturalmente, me tomé la licencia dramática de no hacer gritar en absoluto a los pájaros.

(...) Para la escena final, cuando Rod Taylor abre la puerta de la casa y por primera vez ve pájaros por todas partes, hasta donde alcanza la vista, pedí un silencio: ahora bien, no cualquier silencio: un silencio electrónico de una monotonía capaz de evocar el ruido del mar cuando se oye desde muy lejos. Pasado al diálogo de pájaros, el sonido de ese silencio artificial quiere decir lo siguiente: 'No estamos todavía listos para atacaros, pero nos preparamos. Somos como un motor que ronronea. Vamos a arrancar pronto'. Esto es lo que debe comprenderse con sonidos tan suaves, pero el murmullo es tan frágil que no está uno seguro de si lo oye o lo imagina".

El final de la película sería uno de los más originales y controvertidos de la carrera de Hitchcock: un plano de los protagonistas alejándose en coche rodeados de pájaros sin que sepamos cuál es su destino. Sería el final más abierto y ambiguo que haría nunca, y de hecho no era el que estaba pensando en principio. Evan Hunter se quedó sorprendido al ver la película porque se había suprimido por completo la última escena que había escrito. En ella el coche pasa poco a poco por una carretera llena de pájaros y luego acelera . Los pájaros emprenden el vuelo y persiguen a los protagonistas, atacando el techo de lona del coche, pero finalmente Mitch consigue despistarlos y logran estar a salvo.

Otro desenlace que se planteó fue un plano final con el puente de San Francisco atestado de pájaros pero se descartó por lo dificultoso que era. En realidad el problema de base que preocupaba tanto a Hitchcock es si debía ofrecer alguna explicación al público, ya que sabía que todos se preguntarían por qué atacaban a la gente. Por suerte, se dejó llevar por su instinto no dando ninguna explicación y ofreciendo un final totalmente abierto. Eso mantuvo el halo de misterio alrededor del film y le dio un toque muy moderno que aún hoy día perdura.

 

Éste sería por otro lado la primera colaboración entre Hitchcock y Tippi Hedren, modelo a la cual el director vio en un anuncio y decidió convertirla en la protagonista de su película. La respuesta fue sumamente arriesgada: Los Pájaros era una gran producción y Hitchcock le estaba encomendando el papel protagonista a una inexperta. Por suerte Hitchcock supo quitarse por una vez la espina de no ser un buen director de actores y consiguió de Hedren una buena interpretación.

El resto del reparto también es muy efectivo. Rod Taylor hace aquí de sustituto natural de Cary Grant, y aunque obviamente no llega a la altura de Grant cumple muy bien su función de galán. Por otro lado Jessica Tandy, una visitante habitual junto a su marido Hume Cronyn de la mansión de los Hitchcock, era una gran actriz que borda su papel secundario. Finalmente el papel de la pequeña Cathy lo interpretó una joven Veronica Cartwright que tenía 13 años por entonces.

El film fue por supuesto un gran éxito de taquilla, pero los altísimos costes hicieron que los beneficios no fueran muy cuantiosos, lo que supuso una cierta decepción. En realidad Los Pájaros sería la última gran obra clásica de Hitchcock, el film que cerró la etapa más fructífera de su carrera en lo comercial y artístico. Más adelante aún haría grandes obras como Marnie la Ladrona y Frenesí pero ya no sería lo mismo.

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