7

Título: Atrapa a un Ladrón (To Catch A Thief)
Año:
1955
ón:
John Michael Hayes, basado en la novela de David Dodge.
Producción:
Paramount Pictures.
Reparto:
Cary Grant, Grace Kelly, Jessie Royce Landis, John Williams.

Argumento

John Robbie es un elegante ladrón retirado apodado "El Gato" a quien la policía atribuye la autoría de una serie de robos de joyas que se han producido en la Riviera Francesa. Para probar su inocencia, John intentará descubrir al verdadero ladrón.

Comentario

Película ligera, amena y sin ambiciones. Un Hitchcock menor, creado como simple divertimento pero no por ello descuidadamente. En Atrapa a un Ladrón tenemos a un Hitchcock que decidió relajarse y ponerse cómodo haciéndose con unos cuantos ingredientes que sabía que no podrían fallar: una infalible pareja protagonista (Cary Grant y Grace Kelly, dos de sus actores favoritos) junto a una excelente plantilla de secundarios, una entretenida trama con dosis de suspense y romance y un escenario tan fotogénico como la elegante Riviera francesa. Una combinación infalible.

A diferencia del tipo de films que estaba filmando por entonces, Atrapa a un Ladrón es una película que deja un poco de lado el suspense en favor de la historia de amor. Aunque la trama del ladrón de joyas es el hilo conductor sobre el que se sustenta la película, Hitchcock aporta con cuentagotas sus típicas dosis de suspense e intriga adornándolas con un tono bastante ligero. Pese a que John está siendo perseguido por la policía e incluso amenazado de muerte por sus antiguos compañeros de la Resistencia, no llegamos a temer por su vida, de hecho estos dos elementos de peligro prácticamente no se materializan en todo el metraje y rápidamente se olvidan.
Quizás el segmento de suspense más hitchcockiano sea el magnífico inicio de la película: simple, directo y tremendamente visual. En primer lugar planos de una misteriosa mano robando joyas durante la noche seguidos de los gritos de angustia de sus propietarias al descubrir los robos (en medio se intercalan planos de un gato negro paseando por los tejados como asociación al apodo del supuesto ladrón: el Gato). A continuación una elegante villa francesa a la cual llegan unos policías para detener a un tal John Robbie, éste les da esquinazo con una persecución que al final resulta ser falsa ya que el coche al que perseguían era el de la criada (un ejemplo del suspense tratado en tono ligero al que aludíamos antes). Poco después, Robbie llega a un restaurante. Los camareros y cocineros le miran con asombro y odio, no hay prácticamente diálogos, pero cuando se nos explica la situación mediante la conversación entre John y Vertani, rápidamente atamos todos los cabos sueltos y entendemos lo que ha sucedido hasta ahora. Una manera muy ágil y eficaz de ponernos al corriente de la situación.
Tampoco falta el humor típico del director como cuando en mitad de una comida el Señor Hughson alaba la exquisitez y delicadeza de los platos que ha hecho la cocinera y John le comenta con aire despreocupado que esa mujer estranguló a un general alemán con sus propias manos, o la frase final que cierra el film mientras la pareja enamorada contempla la mansión en que vivirán felizmente juntos y ella pronuncia las horribles palabras: "A mí madre este sitio le va a encantar" augurando un futuro no muy prometedor para John.

Como hemos apuntado, el tema principal del film por el que Hitchcock parece sentir más interés es el romance entre John y Frances. Su relación tiene mucho que ver con algo que también se deja entrever en Marnie a la Ladrona: lo que le atrae a ella de John es que él es un ladrón, le excita el peligro que supone estar con un hombre buscado por la ley y que es un delincuente. Eso se remarca continuamente en los diálogos que tienen entre ellos, como cuando ella coge sus manos y dice "Tienes unas garras muy fuertes, las que necesita un ladrón". Así mismo, cuando se encuentra con él en su habitación ella luce un llamativo collar de diamantes cuando en realidad nunca antes ha usado ese tipo de adornos, es un cebo para John, para atraerle a ella (de hecho le llega a pedir que lo coja, siendo consciente de que el collar se encuentra sobre su escote).
El refinado erotismo que nos muestra Hitchcock es suficientemente sutil como para eludir la censura de la época, pero al mismo tiempo bastante obvio, comenzando por las frases con doble sentido que pronuncia Frances: cuando se presenta deslumbrante con su bello vestido dice "Ahora verás una de las vistas más fascinantes de la Riviera... me refiero a los fuegos artificiales", o en el picnic improvisado cuando le ofrece pollo le dice la sugerente frase (además improvisada por la propia Grace Kelly) "¿Prefieres pecho o muslo?".
Tal y como explicó Hitchcock en más de una ocasión, lo que le atraían eran las mujeres que bajo una apariencia de frialdad esconden una enorme pasión, como esa aburrida turista norteamericana que repentinamente le besa por sorpresa en la habitación del hotel, quizás el ejemplo más obvio de ello.

El momento seguramente más recordado de la película es el encuentro amoroso en la habitación de ella, en que Hitchcock tuvo una brillante idea para eludir a la censura intercalando los planos de ellos juntos con los fuegos artificiales que estallan fuera. Un recurso que da a entender claramente lo que la cámara no puede mostrar más explícitamente y que ha sido bastante copiado.

Un elemento a favor de la historia de amor es la excelente química entre Cary Grant y Grace Kelly, que desgraciadamente sólo coincidirían en esta película (de hecho resultó ser la última colaboración de Grace Kelly con Hitchcock). Grant por entonces estaba retirado del cine y decidió volver sólo tras ser convencido por el que era uno de sus directores favoritos. A partir del éxito de Atrapa a un Ladrón decidió seguir con su carrera cinematográfica.
No es de extrañar la insistencia de Hitchcock, puesto que es un personaje hecho totalmente a su medida, y lo mismo podemos decir de Grace Kelly, su gran actriz fetiche junto a Ingrid Bergman y cuyo hueco jamás pudo llenar. Ambos rebosan elegancia y sentido del humor, haciéndonos sentir cómplices de un film que busca mantener ese tono jovial y ligero.
Acaban de completar el reparto una serie de secundarios de calidad como Brigitte Auber y Charles Vanel como amigos de John, un viejo conocido como era John Williams y una divertida Jessie Royce Landis interpretando a la madre de Frances.
La excelente fotografía de Robert Burks (que se llevó el Oscar) y los escenarios filmados en la Riviera francesa acaban de completar una película que sin encontrarse entre las mejores del director, resulta un entretenimiento de gran calidad.

Volver a Filmografía Volver a Inicio