Paul Duncan - Alfred Hitchcock

La editorial Taschen ha editado una serie de libros muy interesantes dedicados a grandes cineastas como Jean Renoir, John Ford y Alfred Hitchcock. Son libros de formato grande que destacan sobre todo por sus magníficas imágenes, pero que no por ello descuidan el texto convirtiéndolo en una simple colección de postales.

El caso del libro de Paul Duncan dedicado a Hitchcock sigue esa misma premisa. El principal aliciente es la colección que reúne de fotografías, muchas de las cuales se escapan a las típicas instantáneas que hemos viento cientos de veces. Lo mejor son las numerosas imágenes que nos ofrece de rodajes, en las cuales podemos ver a Hitchcock y su equipo en acción, especialmente las que corresponden a películas de su primera etapa británica, de las que es más difícil encontrar material. Algunas de las más llamativas incluyen tomas de los rodajes de El Águila de la Montaña (en que vemos a Alma Reville maquillando a uno de los actores), El Ring, Juno y el Pavo, Lo Mejor Es Lo Malo Conocido o El Número 17 (en la que vemos a una Patricia Hitchcock de cuatro años asistiendo al rodaje). Los fotogramas de películas resultan menos sorprendentes pero son de muy buena calidad y en general están bien escogidos.

En lo que se refiere al texto, Paul Duncan es consciente de que a estas alturas no va a descubrir nada nuevo en un libro que se dedique a repasar la carrera de Hitchcock, pero aun así está escrito con interés, sin caer en la mera enumeración de películas con sus pros y contras ya de sobras conocidos. De esta forma, aunque el libro no aporte información nueva, se lee con interés como un pequeño repaso a su carrera y su estilo característico con algunos pequeños añadidos que no suelen mencionarse muy a menudo.

No obstante, para los expertos en el universo hitchcockiano dicho libro debe encararse como una obra ligera para entretenerse rememorando su filmografía con una serie de imágenes magníficas a modo de complemento.

Leonard J. Leff - Hitchcock & Selznick

Interesantísimo libro que documenta la relación entre Hitchcock y su primer productor en EEUU, David O. Selznick, que le tuvo bajo contrato mientras realizaba sus primeras películas en Hollywood.

El principal punto de interés del libro es el choque entre dos personalidades tan diferentes como Hitchcock y Selznick tanto en términos cinematográficos como personales: el egocéntrico y caótico Selznick, y el calmado y organizado Hitchcock. El productor que quería hacer grandes películas de calidad profundizando en los personajes y el director que estaba interesado en films de suspense con experimentos visuales. Leonard J. Leff documenta a fondo la carrera de ambos cineastas en los años en que colaboraron juntos dando todo tipo de detalles sobre la gestación de los films y la evolución de su relación, ese tira y afloja basado en un productor que quería mantener a Hitchcock pero intentando que hiciera las películas "a lo Selznick" y el director inglés que ambicionaba ante todo la independencia.

Una de las mayores cualidades del libro y que lo hace de especial interés para seguidores del director británico es que evita tomar partido por una de las dos partes (incluso en ocasiones creo que infravalora a Hitchcock). Aunque ciertamente el tiempo dio la razón a Hitchcock, Leff no deja por ello de comentar las muchas contribuciones que hizo Selznick a Hitchcock. Por ejemplo, según Leff, los films británicos de Hitchcock no daban tanta importancia a la psicología de los personajes como a las escenas llamativas o los golpes de efecto y fue a base de trabajar con Selznick que el director británico aprendió a reforzar la importancia de los personajes haciéndolos más sólidos, lo cual acabaría beneficiando a sus posteriores obras. Así mismo, Leff también habla de cómo Selznick, pese a ser un productor tiránico y posesivo, reconocía la calidad de Hitchcock como cineasta y le respetaba profundamente, llegando en ocasiones incluso a concederle un poco de libertad.

El libro documenta a fondo además de la gestación de los films, los tejemanejes de Hitchcock a la hora de intentar dar forma a su carrera y crearse un nombre en Hollywood, haciendo películas para otros estudios intentando dar la mejor imagen posible de sí mismo e intentando abrirse paso como director y productor independiente.

Una obra muy interesante que puede complementarse con el documental televisivo Hitchcock, Selznick y el fin de Hollywood (1998) de Michael Epstein, el cual toma más partido por el director.

 

Patrick McGilligan - Alfred Hitchcock. Una vida de luces y sombras

A día de hoy la biografía más completa e interesante del director. En contraste con la biografía más famosa publicada hasta ahora, Alfred Hitchcock. La cara oculta del genio de Donald Spoto, el libro de McGilligan no cae en el sensacionalismo ni profundiza o especula sobre los aspectos más sordidos de su vida, pero al mismo tiempo tampoco cae en el halago continuo ni esconde anécdotas embarazosas.

McGilligan ya ha escrito biografías sobre otros cineastas como George Cukor o Fritz Lang que prueban sus magníficas dotes como biógrafo, aportando información exhaustiva y procurando ser lo más objetivo posible, además de mencionar continuamente sus fuentes para apoyar sus datos. Una vida de luces y sombras es un libro imprescindible por ser una biografía completa y documentada con numerosas entrevistas, permitiendo a McGilligan incluso rebatir algunos datos presentes en el libro de Spoto.

El libro profundiza tanto en la vida personal del director como en toda su carrera cinematográfica, y este último aspecto es uno de los más interesantes para los seguidores del director británico, puesto que McGilligan documenta con detalle el proceso de creación de todas sus películas (especialmente su etapa americana, de la cual posee más datos), desde la idea inicial al proceso de escritura de guión y finalmente el rodaje. De esta forma podemos conocer el método de trabajo de Hitchcock y cómo éste supervisaba cuidadosamente todas las fases de sus films hasta su estreno, en numerosas ocasiones lidiando con exigencias de los productores o con la censura de la época. También se proporciona información de todos sus colaboradores y sobre su papel en la creación de estos films, de forma que tampoco se da una falsa imagen de que Hitchcock era el responsable absoluto del resultado final.

El libro contiene por supuesto numerosas curiosidades y detalles que permiten entender mejor su personalidad. En contraste con la imagen estereotipada de Hitchcock como un obseso sexual frustrado, McGilligan ofrece un retrato más completo de un hombre al que le gustaban los chistes verdes y gastar bromas pesadas pero que, al mismo tiempo, procuraba vivir de la forma más ordenada y plácida posible y que era feliz con su rutina diaria creando películas.

Por ello, de las tres principales biografías que se han escrito sobre Hitchcock hasta ahora (las otras dos son la ya mencionada de Donald Spoto y la de John Russell Taylor de 1978) ésta es sin duda la más recomendable y, en general, uno de los mejores libros para conocer al director británico.

Donald Spoto - Las damas de Hitchcock

Donald Spoto, el autor de la famosa biografía La cara oculta del genio, volvió a publicar otro polémico libro sobre el director 20 años después muy en la línea de su anterior obra. El objetivo de Las damas de Hitchcock es concentrarse en la difícil relación que mantuvo Hitchcock a lo largo de su carrera con las actrices que protagonizaron sus películas. El libro se centra en las frustradas obsesiones del director con las actrices de sus películas y en su cruel comportamiento durante los rodajes hacia las protagonistas femeninas de sus films. Los casos que Spoto documenta más a fondo son los de Madeleine Carroll, Ingrid Bergman, Grace Kelly y Tippi Hedren, cuya tormentosa relación ha sido siempre objeto de polémica desde su aparición en La cara oculta del genio.

La sensación que da Las damas de Hitchcock es que, más que ser un libro con entidad propia, no deja de ser una continuación o complemento de La cara oculta del genio. La estructura del libro es de nuevo biográfica pero profundizando mucho menos en detalles y focalizando la relación de Hitchcock con sus actrices a lo largo de sus films. Por tanto, no es un estudio dedicado únicamente a la relación de Hitchcock con sus "damas", sino un repaso biográfico que incide en estos aspectos y que de paso comenta muchos otros. Podría decirse incluso que es un libro cuyo propósito principal es mostrar a la luz algunas anécdotas o detalles que quedaron fuera del anterior.

Como sucede con la polémica biografía, el libro queda algo empañado por el tono amarillista de los aspectos más sórdidos relacionados con el cineasta, lo cual le quita seriedad y le resta algo de credibilidad a las especulaciones sobre la personalidad de Hitchcock. No es sin embargo una obra que descubra nada realmente nuevo a quienes hayan leído La cara oculta del genio, puesto que el enfoque de Spoto y su forma de analizar la figura de Hitchcock es idéntica; su interés reside más bien en esos pocos datos que el autor no publicó anteriormente.

Francois Truffaut - El cine según Hitchcock

El cine según Hitchcock no es únicamente el mejor libro existente sobre el famoso director, sino además uno de los mejores libros escritos sobre cine.

El libro reproduce una serie de entrevistas que llevaron a cabo en 1962 Hitchcock y el crítico y cineasta François Truffaut, siguiendo una estructura cronológica repasando una a una todas sus películas desde sus inicios hasta comienzos de los 60. Truffaut repasa la etapa final de su carrera con un epílogo que abarca hasta la muerte del director.

Hitchcock actúa como un mago que da a conocer todos sus trucos y muestra abiertamente su forma de hacer y entender el cine, desde conceptos generales como el significado del famoso McGuffin o la diferencia entre sorpresa y suspense, a casos más concretos de películas. Truffaut, como buen cinéfilo que era, demuestra conocer los mecanismos de las películas de Hitchcock y gracias a ello conduce la extensa entrevista con eficacia formulando preguntas que dan pie a respuestas elocuentes y haciendo apuntes muy interesantes. Por otro lado, Hitchcock se mostró muy abierto y comunicativo, seguramente halagado por el hecho de tener un interlocutor al que descubrir sus secretos profesionales y que comprendía su forma de hacer cine. La relación entre Truffaut y Hitchcock se prolongaría hasta el final de su vida, y el director británico mantendría a Truffaut como un confidente al que dar a conocer sus nuevas ideas sobre películas o los problemas que se iba encontrando.

El propósito del libro era reivindicar definitivamente la figura de Hitchcock como uno de los más grandes directores de la historia del cine, rompiendo con la tendencia de la crítica norteamericana que no lo veía como un artista sino como un eficaz artesano que realizaba productos rentables muy conseguidos técnicamente. Este proceso se habia iniciado años atrás cuando los críticos franceses que luego formarían la nouvelle vague comenzaron a defender a Hitchcock como uno de los más grandes cineastas del mundo con un estilo propio que se correspondía con su definición del cine de autor. En 1957 los críticos y futuros directores Claude Chabrol y Éric Rohmer dieron un paso muy importante al escribir el primer libro sobre Hitchcock que estudiaba de forma seria sus películas, pero fueron estas entrevistas con Truffaut las que acabaron de descubrir a Hitchcock como artista. A partir de la publicación de este libro comenzó a quedar claro que realmente Hitchcock no era un simple director de entretenimiento.

El cine según Hitchcock es una obra de imprescindible adquisición para todo aficionado al cine de Hitchcock y que cualquier cinéfilo disfrutará leyendo, ya que es el libro que permite descubrir de primera mano el universo de uno de los más grandes cineastas de la historia.